BÁRBARA:     Eva Isanta, una de las actrices más conocidas y de mayor permanencia en años de éxitos por su papel en la serie La que se avecina, una continuidad de la serie Aquí no hay quién viva. Aparte de un larguísimo recorrido profesional sobre todo en TV.
Nos encontramos con ella en uno de sus lugares favoritos donde saben sacarle el mayor provecho a su bella imagen, su encantador estilista Daniel Romero, uno de los mayores y mejores profesionales de Madrid.

B.:        Eva Isanta tiene una voz dulce, clara, pausada, muy femenina… Y con una gran sensibilidad y atenciones al prójimo que da gusto poderla invitar a una entrevista como a cualquier otro compromiso. Eva ¿ya has arrancado con el rodaje de la duodécima temporada de La que se avecina?

EVA:    (Con su característica y linda sonrisa). Muchas gracias por la introducción. ¡Qué bonita!… Pues en este momento estamos en un tiempo de pausa entre la primera parte de grabación de la duodécima. Hicimos 8 capítulos que aún no se han emitido. Ahora estamos en un tiempo como de descanso y reiniciamos ahora con otros 8 capítulos que serían los 16 que componen la duodécima temporada. Creo que arrancaremos dentro de un mes más o menos.

B.:       ¿Sabes cuándo se empiezan a emitir?

E.:        No. Esas cosas las sabe la cadena. Tú sabes que con las guerras de audiencias ahora nadie sabe nada. Entonces, ellos están anunciando que próximamente vienen los nuevos capítulos, pero lo utilizan en función de la parrilla de la competencia.

B.:       ¿Qué opinión te merece cuando empiezan a emitir una nueva serie, tiene poca audiencia y de repente la eliminan?. ¿Crees que deberían darse más oportunidades a las series?, pues a La que se avecina le costó arrancar y sin embargo está manteniendo un éxito rotundo.

E.:        Sí. Yo creo que falta un poco de fe en los productos, quiero decir, cuando tú decides introducir una serie de TV y meterla en tu parrilla, es porque crees en esa serie, y la gente también necesita hacer un poco el oído y la vista de lo nuevo que está viendo. El mejor ejemplo es lo que tú acabas de comentar, Aquí no hay quien viva estaba muy aceptado, muy querido y en cambio de La que se avecina, la gente emitió un juicio y no le daba oportunidad. En el momento en que la cadena le dio la oportunidad, cogió un espacio, la gente empezó a verlo y mira ahora…, ha superado con creces la audiencia.

B.:       Supongo que te habrán preguntado infinidad de veces por cómo te sientes con el papel de Maite Figueroa en La que se avecina. ¿Qué tienen en común Maite y Eva?. ¿Qué es lo que más te gusta de tu papel en la serie?

E.:        Pues mira, al principio era un personaje que no me gustaba, bueno, ¡cuidado!, ¡me encantaba!, porque era algo que yo no había hecho. Venía de hacer Bea en Aquí no hay quien viva y Maite era como un cambio. Pero siempre hay un punto en todo el mundo en el que juzgas a los personajes, eso, en una actriz o un actor, tú lo sabes, nunca debemos hacerlo, jamás. Tienes que defenderlo aunque seas el mayor asesino de la historia, tienes que hacer que la gente empatice con el personaje y lo quiera. Ese fue mi planteamiento. Empecé pensando: – ésta es una pija, frívola, de extrarradio, venida a menos, que va intentando mantener ante todo un status falso… –. ¿No?, o sea, que representa muchas cosas que a mí, como persona no me gustan, pero yo tengo que hacer que se entiendan y que se cuenten. Ese es mi trabajo. Entonces,  ya, con el tiempo, poco a poco, he ido conociéndola, adaptándome a ella y ella a mí y queriéndonos. Y ahora la adoro, o sea,  me lo paso muy bien con ella porque me permite sacar esas partes locas de mí, partes frívolas, absurdas…, y está bastante lejos de como yo soy. Pero evidentemente, al tener mi voz, mi cuerpo, mi cara…, también me saca esas partes que también yo puedo aprender de ella.

B.:       La que se avecina es una serie muy coral. Conociendo de primera mano cómo son los rodajes cómicos donde tienes garantizadas tantas risas, ¿no te sentirás encasillada verdad, sino orgullosa?. Un rodaje donde se repiten tantas secuencias de humor resulta terapéutico…

E.:        ¡¡¡Siiiiii…!!!. Es fundamental divertirte con lo que haces, o sea, nuestro trabajo es interpretar. Mira, en inglés es to play, es jugar. Es muy importante que afrontemos el trabajo desde lo lúdico y tenemos la suerte en La que se avecina de estos guiones maravillosos y estos personajes y este equipo tan  fantástico donde realmente nos lo pasamos muy bien. Se ve en los make off. Creo que es fundamental que te divierta y que te guste lo que haces porque eso se transmite. Y en la comedia es así. También cuando haces drama, pero en la comedia es fundamental que tengas esa especie como de…

B.:       … feeling

E.:        … ¡feeling!… y ese ambiente propicio para que la comedia se dé y en La que se avecina lo tenemos.

B.:       ¿Cómo es rodar con niños muy pequeños y verlos crecer a medida que evoluciona la serie con ellos?. ¿Cómo es su adaptabilidad de sus vidas reales a sus vidas en la ficción?

E.:        Bueno, es que ¡fíjate!,  a mí no me había pasado nunca, de estar tanto tiempo y ver a los niños crecer. Casi han crecido a la vez que mi hijo, pues Nano tiene la edad de mi hijo. Bueno, es una experiencia estupenda. La verdad es que ha sido mucha suerte, porque son unos niños maravillosos, por ejemplo yo, a Carlota la adoro. Tenemos un cariñazo espectacular, porque se está convirtiendo en una mujer estupenda. Y bueno, con los más pequeños tienes menos relación, pero es verdad que son tantos años, sobre todo con Carlota, con Nano y con Rodrigo y también con el pequeño, que estableces una relación de mucho afecto.  O sea, yo tengo ya ganas de verlos. (Habla con verdadero cariño de los niños).

B.:       Como si fueran tus hijos adoptivos prácticamente ¿no?

E.:        ¡Sí, sí, sí!… Y también nos pasa que como grabamos un tiempo y luego estamos un tiempo sin grabar, a lo mejor pasan 6 o 9 meses y cuando los vuelvo a ver, me digo: – pero ¡madre mía cómo han crecido! –. Siempre es muy agradable.

B.:       Bueno, Carlota ya es mayor de edad ¿verdad?

E.:        Carlota cumplió 18 años. Empezó con 5. Y Nano tenía 3. (Con mucho afecto). Es que eran dos enanos.

B.:       ¿Es cierto que se hará un Spin-off de “La que se avecina”?.

E.:        Pues es que no lo sabemos. No tenemos esa información. Se oyen muchas cosas porque en realidad hay un trasvase, quiero decir, creo que vamos a cambiar el lugar donde grabamos por cuestiones técnicas, pero no sé exactamente qué va a suceder. Hay como rumores pero no hay ninguna constatación, yo no tengo la información todavía de que me hayan contado. Me imagino, cuando se termine de grabar la temporada o a lo largo de la temporada o antes de empezar, nos comentarán algo, pero esto es como la emisión, son cuestiones técnicas de la productora que los actores desconocemos hasta que nos lo cuentan.

B.:       Ahora comienzas con los ensayos de una nueva obra de teatro. ¿Puedes contarnos cómo, cuándo, dónde, con quiénes y de qué trata?

E.:        (Sonríe). ¡Ay sí!, me hace mucha ilusión porque como en todos los trabajos nuevos se cogen con mucha alegría y el teatro para mí es mi pasión. Empecé haciendo teatro y siempre que puedo intento volver al teatro y combinarlo. Este proyecto me hace especial ilusión por muchas cosas, primero porque es una función que dirige Juan Carlos Rubio y que llevábamos muchísimo tiempo persiguiéndonos para trabajar juntos. Me parece un director fantástico. Tengo muchas ganas de ponerme en sus manos. Segundo, porque es un texto de David Mamet, que es un autor súper controvertido, contemporáneo y que adoro como autor.

B.:       ¿De qué género?

E.:        Es una comedia. Se llama Trigo sucio. (Con énfasis). Pero es una comedia muy potente, muy satírica y con mucho contenido porque nos va a contar en clave de humor el escándalo del productor cinematográfico Harvey Weistein, quien está acusado de agresión sexual, violaciones… y que desencadenó todo el fenómeno de Me too, que llega hasta nuestros días y que sigue trayendo cola y que está de plena actualidad porque siguen saliendo casos de abusos sexuales. Él lo que hace a raíz del escándalo Weistein, es trasladar de un producto cinematográfico el contar una historia en clave de comedia. La comedia siempre nos da un punto de vista que parece que te distancia de la situación para verlo como desde arriba, verlo con lupa y reírte de cosas tan terribles como estas. Pero al mismo tiempo hace que el análisis que el espectador sea mucho más profundo y más efectivo que si fuera contado en clave.

Estrenamos el 29 y 30 de noviembre en el teatro Guimera de Tenerife. Estaremos de gira. Vamos a todos los teatros importantes, al Lope de Vega de Sevilla, Bilbao, Valencia…, o sea, vamos a hacer un recorrido espectacular por teatros de España y también vamos a muchos pueblos. Y llegamos a Madrid el 15 de abril, estaremos en el teatro Bellas Artes hasta junio.

B.:       ¡Uf! ¡Y todo esto compaginándolo con la grabación de La que se avecina!. ¿Controlas al estrés o el estrés puede llegar a controlarte?

E.:        Pues mira, tengo la suerte de que me sé relajar bastante bien y tengo un despliegue de técnicas de auto conocimiento para hacerlo, pero es verdad que compaginar grabación con teatro, cuando son funciones es más fácil que cuando es ensayos. Eso sí que lo tengo organizado para que más o menos no me coincida. Ahora me inmersiono en los ensayos a tope y luego, cuando ya estrene, empezaré a compaginar, pero ya es distinto, pues por la mañana estás grabando y luego por la tarde tienes la función. El teatro te lleva mucho más tiempo de ensayo pero cuando estás haciendo la función ya sabemos todos que es el espacio que dura.

B.:       Una pregunta algo delicada y de la cual, me habló Mauro Muñiz de Urquiza cuando lo entrevisté. Me decía que lo peor que te puede pasar en teatro es un blanco. (Me sonrío ante la expresión de Eva). ¡Con esos ojos como plato que me pones…!

E.:        (Como asustada y medio sonriendo) ¡Es horrible!

B.:       Él me explicaba, cómo a un famosísimo actor de cine y teatro londinense en Londres, se quedó en blanco. El teatro estaba petado. Y cómo, delante de la gente, cogió el texto, lo repasó y continuó. Y cómo le aplaudieron luego. La gente al salir del teatro comentaba con orgullo, – ¡esto le ha pasado cuando yo fui a verle!. ¡Qué grande el tío! –

E.:        (Se sonríe calmada) ¡Qué maravilla!

B.:       Sabes que en cine o TV, las secuencias se pueden repetir, pero el teatro es totalmente distinto. ¿Cómo lo llevas tú?

E.:        Bueno, es que es el terror del actor, de la actriz. Estar en el escenario es tu peor pesadilla. Llegar tarde que es como un sueño recurrente y quedarte en blanco, son las grandes pesadillas cuando estás a punto de estrenar. Cuando estás haciendo una función, bueno…, a mí me han pasado las dos cosas, ¡eh!. O sea, me ha pasado una vez en mi vida llegar tarde al teatro porque tuvimos un cambio de horario y me despisté y casi me muero. ¡Horrible!. Y lo del blanco me ha pasado más veces. Entonces, como esto es un trabajo en equipo, es confiar mucho en el compañero. Muchísimo. Te puede sacar de ahí. O bien relajarte y decirte, – ya enlazo con algo porque como el trabajo está hecho y somos humanos y nos puede pasar… –. Realmente es un corte en el circuito neuronal, nos puede pasar a cualquiera. O sea, que esto que me cuentas del actor me parece maravilloso, porque la gente diría, – he vivido esto que no lo vive cualquiera –. Porque demuestra que la gente es humana. ¡Ahora!, (algo espantada), ¡se pasa fatal!, o sea, ¡que no me pase!.

(Riéndonos)

B.:       ¿Cuál sería, creativamente hablando, tu mayor y más deseado trabajo aún por realizar?. ¡Si es así!, ¡claro!

E.:        Creo que siempre nos faltan cosas; hay tantas historias que contar, tantos personajes por realizar… No tenemos vida. Mira, yo tengo todavía grandes ambiciones de las buenas, como digo yo, motivadoras, proyectos que deseo y que quiero, y me gustaría muchísimo trabajar en cine que he trabajado muy poco. Me gustaría mucho. Me da igual el volumen del personaje, el caso es contar una historia bonita en cine y verme a través del medio de la gran pantalla, pues es lo que menos he trabajado y me gusta. Me produce más curiosidad el proceso de trabajo en cine porque lo he hecho menos. Y luego, me gustaría muchísimo interpretar personajes que estén muy alejados de mí, y en esa gama está la parte de la sombra, que son las malas, o sea, esos personajes en los que puedes descubrir muchas cosas de tu propia sombra y reflejar cosas que suceden. Por ejemplo una Lady Macbeth. Para mí en teatro sería fantástico hacerlo. Y si no, el equivalente, sea otra serie de otro género en TV, o sea en el cine. Porque ocurre una cosa, ¡yo soy feliz de hacer comedia!, ¡me encanta la comedia!, pero es verdad que cuando llevas mucho tiempo haciendo comedia, el cuerpo te pide… Es como cuando comes mucha carne que el cuerpo te pide un poco de pescado. Pues me apetece mucho, tengo muchas ganas de cambiar de género, de hacer drama, comedia, policíaco, terror, drama social… Todo lo que tenga que ver con esos aspectos. O sea, que ¡fíjate si me quedan cosas por hacer!

B.:       ¡Vamos a ver si te leen y te llaman para ello!

E.:        Yo creo que sí, porque uno también proyecta lo que desea.

B.:       ¿Cómo y por qué te propusieron ser jurado de Got Talent España?

E.:        (Asombrada) ¡No tengo ni idea!. Estaba a punto de estrenar una función en el teatro de Mérida y me llamaron del despacho de Vasile, Manuel Villanueva y me dijo, – queremos proponerte una cosa. ¿Cuándo nos podemos ver? –. Y cuando volví de Mérida me reuní con ellos y con Natalie García que es la productora de Fremantle y me propusieron eso. Yo hago bastantes presentaciones, he presentado los premios latinos, etc., pero más en el escenario de teatro no en tele, y me habían visto en un par de ocasiones Vasile y Leo presentando cosas y decían, – pues está muy bien que tengamos gente en la cadena que además de ser actriz tenga esa capacidad de comunicación y pueda hacer otras cosas –, por ejemplo, Pablo Chiapella está presentando El bribón. Y me dijeron, – hemos pensado para ti, el ser jurado –. Yo, sinceramente, me asusté y me dije, – me lo tengo que pensar porque yo no sé si soy capaz de hacer esto –. Decidí aceptar el reto y me alegro mucho de haberlo hecho. Fue una experiencia fantástica, maravillosa…, que no tiene nada que ver con lo mío, pero hice lo que pude, lo que supe y aprendí mucho. ¡Y me divertí!, ¡eh!. Al principio lo pasé mal, pero cuando conseguí encontrar la manera de ser yo…, ¡que no eres un personaje, eres tú!, ¡que es mucho más complicado y en directo!.

B.:       ¿Ya habías cantado?, ¿tenías alguna relación con la música?

E.:        Bueno, me encanta cantar, pero no. O sea, entono. Me merecen muchísimo respeto los cantantes que tienen técnica y otro tipo de contar las cosas que es con su voz. Pero no, cantante no. (Se sonroja)

B.:       ¿Cuál ha sido hasta ahora la secuencia más complicada que hayas rodado y cuál la más loca y divertida?

E.:        Las más locas y divertidas creo que han sido en La que se avecina con Pablo y al mismo tiempo las más complejas. Te las voy a aunar. Cuando tienes una en comedia y con Pablo Chiapella que es un crack; yo lloro con él de la risa, o sea, no puedo con él. Hay veces que nos miramos a los ojos y lloro de la risa. Tuvimos una secuencia en que la cama tenía que votar y teníamos a cuatro sujetando las patas de la cama para que no se moviera. Cuatro abajo. O sea, estaba Eduardo el de atrezzo, el otro de producción, etc. ¡Imagínate lo que era hacer esa escena con esos personajes tan locos!, en esa situación tan surrealista que tienes a tus compañeros cogiendo la cama para que no saltara… Fue divertidísimo, muy dificultosa, pero lo conseguimos.

B.:       ¿Con qué compañero te llevas a partir un piñón?

E.:        Pues me llevo con muchos. Con Vanessa Romero me llevo muy bien, nos hicimos muy amigas desde Aquí no hay quien viva, pero con mucha gente. Es que somos un equipo muy bueno, estupendo. Con José Luis Gil llevo toda la vida, Cristina Medina también, Macarena Gómez…, somos el camerino 5, el camerino de las chicas, tenemos mucha complicidad. Nathalie es adorable y Jordi. Es que realmente nos llevamos muy bien.

B.:       Eso es muy importante y además se refleja.

E.:        ¡Sí, sí!… ¡Se refleja…!

B.:       Tienes gran predilección por la ayuda al prójimo. Has estado este verano en África bajo una experiencia preciosa que lo reflejaba tu rostro. ¿Cómo fue tu experiencia y cómo te hice sentir?

E.:        Bueno, estás hablando de mi colaboración con el proyecto Teatro en Chumvi que hice en Kenia. Pues mira, fue a través de algo que sentí y que mi corazón me llevó de alguna manera y además tuve el gran privilegio de que me invitaran María Fábregas y Sandra Blázquez, que es actriz, es compañera. Tienen una ONG que se llama Idea Libre. Ellas hicieron un milagro. Llegaron a un sitio en África, porque eran viajeras, como podemos ser tú o yo. María tiene que ver con la educación. Y cuando llegaron a un poblado donde no había nada que era Sabana pura, no había agua, los niños estaban sin escolarizar, los hombres iban a buscarse la vida fuera, las mujeres tenían a los hijos y al mismo tiempo tenían que vivir del chat que es un carbón vegetal que se hace y casi no es rentable. Las niñas se pasaban la vida cuidando de sus hermanos pequeños y los niños ayudando a las madres a hacer el carbón, a venderlo o yendo a buscar agua a no sé cuántos kilómetros. Y pensaron, – ¡esto no puede ser!. ¡Esta gente no pueden cambiar nada y estos niños no pueden cambiar su propio mundo si no se les da las herramientas! –, y ¿cuál es la mejor herramienta?, ¡la educación!.

B.:       Es la base del ser humano.

E.:        ¡Eso es!. Y probaron a ver si podían dar clases con una etnia que se llamaba Turkana y que son muy sociables, muy abiertos, muy generosos. Y debajo de unos árboles empezaron a darles clases. Vieron que sí, que los niños querían aprender. Y empezaron a moverse aquí, en España, para conseguir dinero. Y a través de Villarrazo Comunicación, hicieron un encuentro con gente famosa y ahí las conocimos y conocimos el proyecto y yo me enamoré, porque vi que el proyecto era verdad. Y cuando he ido a Chumvi y he trabajado allí, he visto que es verdad. Tú sabes dónde va tu dinero y que con 9€ al mes puedes ayudar a construir una realidad que eso no supone nada para nosotros. Puedes donar lo que tú quieras, claro, pero con una ayuda mensual ellas tienen un equipo de 300 socios que colaboran y hacer realidad que ahora vayan a integrar a casi 200 niños que son los que están en Chumvi. Empezaron con pocos niños, 80, 100, 120…

B.:       La verdad es que los vídeos, las imágenes que tienes con ellos son preciosas y muy emotivas…

E.:        … es que yo he ido con ellas a comprar la comida, he visto en qué se invierte cada euro. Un proyecto real. Mira, hay muchas ONGs y cada una tiene su proyecto y lo importante es que cada uno ayuda en lo que cree que tiene que ayudar, pero es verdad que las grandísimas ONGs se nos disparan, se han convertido en grandes multinacionales. Yo ya no doy mi dinero a una ONG grande y últimamente como ha habido muchos timos y el dinero se deriva y se pierde…

B.:       ¿Cuál es tu mayor sueño?

E.:        Poder seguir haciendo lo que me gusta, mi propósito de vida que es entre historias hacer feliz a la gente, hacer que se emocionen, que se conmuevan y contribuir a…

B.:       … como una terapeuta visual…

(Risas cómplices)

E.:        Bueno no sé si tanto, pero es bonito, muy bonito.

B.:       ¿Puedes definirme la empatía?

E.:        Creo que es una de los mayores ejercicios de generosidad incluso para nosotros mismos, porque es pensar y sentir que nadie es más que nadie. Que el otro es como tú y lo que le puede pasar al otro te puede pasar a ti. Que todos somos vulnerables.

B.:       ¿Qué es el amor para ti?

E.:        El amor para mi es crecimiento y libertad.

B.:       ¿Cuál es tu color favorito y por qué?

E.:        ¡El azul!

  1. ¡Igual que el mío!

E.:        ¡El azul en toda su gama!, hasta el verde agua. ¡Me apasiona!

B.:       Defíneme a Eva Isanta.

E.:        ¡Ay!… Pues mira…, persona, mujer, madre, amiga, actriz.

B.:       Pues muchísimas gracias Eva, ha sido muy bonito…

(Eva se derrite en halagos y agredecimientos)

POR BARBIE CORCHADO  Perfectamente Imperfecta