“The only time ‘success’ comes before ‘work’ is in the dictionary”. Como ves, una frase puede resumir un estilo de vida y una manera de afrontar cada día. Y no, no es mía, es de Harvey Specter, personaje de la serie de televisión Suits al que da vida Gabriel Macht. Hay que ir un poco más allá y no solo quedarse en el glamour de las grandes operaciones que cierran cada semana. Y es que el personaje, abogado estrella de los negocios en Nueva York, no deja indiferente a nadie… y sus coches tampoco.

Ford Shelby Mustang GT 1967

Podría recordarnos al Ford Grand Torino de Clint Eastwood por las líneas exteriores, pero la principal diferencia la encontramos bajo el capó. Este Shelby de 1967 tiene 500 CV, una bestia para la época donde competía con el mítico Chevrolet Corvette por ser el más popular del mercado. El Grand Torino, siendo un icono de Ford, es un coche mucho más clásico y con una potencia considerablemente menor.

Pues bien, con este Shelby de 1967 acudía Harvey Specter a cerrar todas las operaciones. Siempre que iba solo, claro. “El Lexus que lo conduzca el mecánico”, pensaría, pues el placer de conducir este Ford lo quería solo para él. Con un aspecto deportivo y muy americano, este Mustang se presentó oficialmente en 1964, pero no fue hasta 1965 con la incorporación de Carroll Shelby como diseñador cuando el Ford Mustang adquirió su mayor atractivo con el diseño de la carrocería tipo “fastback”.

Se dice que lo bueno nunca acaba si hay algo que te lo recuerda. Y es precisamente medio siglo después cuando la casa Ford nos lo recuerda de nuevo: el espectacular Shelby será fabricado de nuevo. Anuncia la fabricación de una edición limitada de una de las versiones más deportivas de este GT 1967. De hecho, una de los modelos que no llegó nunca a producción. Shelby American ahora fabricará una corta serie limitada de solo diez unidades a un precio base de 249.995 dólares. El precio es elevado, sí, pero si eres abogado y te gustan los coches, deberías hacer un esfuerzo.

Aston Martin DB9

Aston Martin se fundó en 1913 en Londres y es hoy una de las marcas de coches deportivos más exclusivas del mundo y la única independiente relevante. Es, realmente, la elegancia británica hecha deportiva. Concretamente, el DB9 sigue siendo un gran turismo pero con unas líneas mucho más agresivas que cualquiera de su categoría. Pero en absoluto renuncia a su carácter elegante y señorial de la casa británica, pues continúa siendo sin duda el modelo más sofisticado de la marca.

Si Gabriel Macht o Daniel Craig deciden utilizar este vehículo y no otro para rodar sus actuaciones, es por algo. Solo hace falta pensarlo un segundo: ambos son sibaritas y les gusta conducir. Pero conducir de verdad, no usar simplemente un medio de transporte. Por eso el Aston Martin DB9 cumple ampliamente con sus expectativas. Sigue apostando por los mejores materiales y por un gusto en los detalles del que pocos fabricantes pueden presumir, sin renunciar a la potencia montando un motor de 480 CV.

Podríamos pensar que Aston Martin, británicos de pura cepa, no tiene nada que ver con ninguno de nosotros, o al menos con ningún español. Pero nada más lejos de la realidad. De hecho, Torreal, sociedad holding española, mantiene una participación minoritaria en Aston Martin desde 2013, aspecto que nos acerca un poco más a esta gran firma de automóviles. En cualquier caso, aún no he tenido la suerte de probar este DB9, pero James Bond siempre es de fiar.

Por Juan López-Dóriga González-Valerio.