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Audiencia del Papa a la familia del Cardenal Merry del Val

Su Santidad el Papa León XIV recibió, el pasado 13 de octubre en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, a la familia del Cardenal Merry del Val con motivo del 160º aniversario de su nacimiento.

Nacido en Londres en 1865, hijo de padre diplomático español y de madre anglo-española, creció respirando la universalidad, que después sabría reconocer como vocación de la Iglesia, y esa formación lo preparó como instrumento dócil al servicio diplomático de la Santa Sede en un tiempo marcado por grandes desafíos. 

“Damos gracias al Señor por la figura del siervo de Dios Rafael Merry del Val”, expresó el Pontífice al inicio de su discurso, recordando, ante unos 250 presentes, las raíces del prelado.

El español Merry del Val quería convertir Inglaterra, sirvió a cuatro Papas y él mismo pudo serlo

Recorriendo la vida del cardenal, el Papa recordó que desde muy joven Merry del Val “fue llamado al servicio de León XIII para tratar cuestiones delicadas”. Fue enviado como delegado apostólico a Canadá donde trabajó por la unidad de la Iglesia y por la educación católica, y también fue alumno de la actual Pontificia Academia Eclesiástica, “institución que más tarde llegaría a presidir y que hoy, al cumplir 325 años de historia, recuerda su larga tradición de formar corazones al servicio fiel y generoso de la Sede Apostólica”, acotó el Santo Padre.

Su juventud “no fue obstáculo”, señaló León XIV, ya que con apenas 35 años Merry del Val fue nombrado arzobispo titular de Nicea, y pocos años después, en 1903, con sólo 38, San Pío X lo creó cardenal y lo eligió como su Secretario de Estado. “Fidelidad, discreción y entrega” fueron, según el Pontífice, las características del camino seguido por el prelado que no fue sólo “un diplomático de despacho”como lo atestigua su labor entre los niños y jóvenes del barrio romano de Trastevere “a quienes catequizaba, confesaba y acompañaba con cariño” y donde lo reconocían “como un sacerdote cercano, padre y amigo”.

Una de las obras más célebres del cardenal Merry del Val son sus Letanías de la Humildad que el Papa Francisco obsequió personalmente a los nuncios en 2019, recomendándolas como guía para su trabajo.

Durante la audiencia, el Papa hizo una breve reflexión sobre las mismas. Ellas delinean “un modelo válido para todos los que ejercen responsabilidades en la Iglesia y en el mundo, y de modo especial para los diplomáticos de la Santa Sede”.

«Del deseo de ser alabado… ¡líbrame, Jesús!»; «Del deseo de ser consultado… ¡líbrame, Jesús!»; «Del miedo a ser humillado… ¡líbrame, Jesús!»; «Del deseo de ser aceptado… ¡líbrame, Jesús!»

A continuación citó dos breves frases que condensan la vida del cardenal Merry del Val. Para su tumba, que hoy se encuentra en la cripta de San Pedro, pidió que fuera escrito solamente su lema episcopal: «Da mihi animas, cetera tolle» o sea «Dame almas, quítame lo demás». “Bajo la cúpula que guarda la memoria del apóstol, quiso reducir su nombre a esa súplica desnuda, ni honores, ni títulos, ni biografía;
sólo el grito de un corazón de pastor”, notó el Santo Padre.
La segunda frase es la súplica conclusiva en las Letanías: «Que los demás sean más santos que yo, con tal que yo sea todo lo santo que pueda».

Aquí se resalta un tesoro de la vida cristiana: que la santidad no se mide por comparación, sino por comunión. El Cardenal comprendió que hemos de trabajar por la santidad propia mientras impulsamos la de los demás, caminando juntos hacia Cristo. Esa es la lógica del Evangelio y debe ser la de la diplomacia pontificia: la unidad y la comunión, sabiendo que cada uno está llamado a ser todo lo santo que pueda.

«Tendré escrito para siempre en mi Corazón los nombres de quienes propaguen esta devoción». Promesa del Sagrado Corazón a Santa Margarita María de Alacoque

“Que la Virgen María – fue la oración final del Santo Padre – a quien Rafael Merry del Val amó con ternura filial, enseñe a nuestras familias, a los diplomáticos de la Santa Sede, y a todos los que ejercen un servicio en la Iglesia, a unir verdad y caridad, prudencia y audacia, servicio y humildad, de modo que en todo resplandezca sólo Cristo”.

Durante la audiencia, el Santo Padre saludó a algunos miembros de la familia del Cardenal. Entre otras cosas, le obsequiaron con una imagen del Sagrado Corazón de Jesús del escultor Javier Viver, réplica de la que se levantará en Boadilla del Monte. Fue el mismo Javier Viver el que entregó al Santo Padre la escultura explicándole su significado y el proyecto que se llevará a cabo. 

Los vecinos de Boadilla, con el fin de  promover la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, han constituido una asociación para construir un Monumento que represente  la misericordia del Corazón de Jesús entre los más necesitados y cuya ejecución será financiada íntegramente por suscripción popular. Estará situado en suelo público de Boadilla del Monte, entre la M 50, la Ciudad Financiera y la M 501 y será el Sagrado Corazón más grande del mundo, 37 m de alto por 60 de envergadura. Tendrá la herida del costado orientado al sol naciente y el corazón se iluminará y descenderá cada día al suelo y en el interior se escuchará el latido ralentizado de Jesús. 

Con un presupuesto de 17 millones de €, recaudados íntegramente por donaciones populares de todo el mundo, entre el 10% – 60% irán destinados a promover el amor de Jesús a los más necesitados mediante la colaboración con obras de misericordia concretas.

Si piensas que puedes ayudar de alguna manera o quieres donar en especie en favor de este proyecto no dejes de escribirnos a info@corazondejesusboadilla.org. El Sagrado Corazón sabrá colmarte de bendiciones.

Con anterioridad a la audiencia Papal, la familia Merry del Val asistió a una conferencia conmemorativa en el Pontificio Colegio Español de San José, dedicada a celebrar la figura y el legado espiritual y político del cardenal. En ella el ingeniero Domingo Merry del Val trazó un perfil humano y espiritual de su ilustre tio abuelo. Tras las diferentes charlas, los participantes pudieron admirar algunos de los efectos personales del cardenal entre los que se encontraban el altar de su capilla privada, su cama, utensilios de uso cotidiano y un cuadro del Siervo de Dios que representa a Nuestra Señora de los Dolores. 

Los santuarios consagrados al Corazón de Cristo, esparcidos por el mundo, son un cautivante manantial de espiritualidad
 y de fervor.  A todos los que de alguna manera participan de estos espacios de fe y caridad les hago llegar mi paternal bendición, Dilexit Nos. Papa Francisco 

Por María González-Valerio y de Alós
(sobrina bisnieta del Cardenal)


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