El cansancio, el insomnio, la ansiedad o la falta de energía son algunos de los síntomas que presenta la llamada astenia primaveral, muy comunes en muchas personas que viven esta época del año como un auténtico calvario. Lo que quizás desconocen es que los ácidos grasos Omega 3 juegan un papel muy importante para combatirlos, al tener una función que estabiliza las alteraciones que en el cerebro se suceden debido al cambio en la secreción de las hormonas que favorecen el cortisol, las endorfinas o la melatonina.

Salmón, atún y pan de nueces, tres fuentes importantes de Omega 3

Las alteraciones hormonales que se producen en primavera hacen que padezcamos diversos problemas como estrés más agudo, cansancio, picores en ojos y piel o falta de sueño, entre otros. Todo ello se debe a factores ambientales como el cambio de temperatura y horario, el hecho de que tengamos más horas de luz en el día e incluso la polinización. Lo bueno es que se trata de un proceso de adaptación que lleva unas semanas, dependiendo de cada persona. Para hacer la astenia más llevadera se recomienda realizar ejercicio físico moderado, seguir una rutina de sueño sin móviles a la vista ni luz artificial que lo dificulte, hidratarse adecuadamente y por supuesto, llevar una alimentación sana y frugal en la que no falte el Omega 3, que gracias a su EPA unido al DHA – dos ácidos que lo componen – consiguen reforzar las membranas celulares del cerebro, compuesto por hasta un 60% de los mismos ácidos.

Hidratos y Omega 3, la combinación perfecta

Todos conocemos la importancia que tienen los hidratos de carbono para empezar el día con energía, lo cuál sin duda ayuda en casos de astenia primaveral. Por eso, mezclarlos con Omega 3 es una gran opción en cualquiera de sus formas. En las panaderías y coffee bakeries Levadura Madrecuentan con algunos panes donde ambos elementos están presentes, por ejemplo el de pasas, vino y nueces, “con un toque dulce que va perfecto con patés, foies y quesos curados”– como reconoce Moncho López, su alma mater y propietario.

Y es que las nueces son junto a las almendras, las reinas entre los frutos secos, altamente calóricas –por lo que se recomienda no abusar- pero muy ricas además en proteínas, minerales, vitaminas y antioxidantes. Por supuesto, un bocadillo con este pan u otro de semillas de lino o chía con caballa, sardinas o ventresca provoca un chute de energía difícilmente superable, que se lo pregunten también a Timesburgy sus inigualables bocatas nórdicos en pan de cristal con salmón, eneldo, rúcula, salsa tártara y soja, esta última, otra importante fuente de Omega 3.

Pescados azules y grasos, fundamentales en la dieta

Además del salmón, la caballa o las sardinas, el atún contiene las cantidades adecuadas y requeribles de Omega 3, un pescado muy común en las casas, sobre todo en conserva y en aceite, que en restaurantes juega un papel relevante dada su versatilidad. En el gastrobar Bendita Locura Coffee & Dreams(Príncipe de Vergara, 73. Madrid) lo encontrarás en forma de tartar, concretamente atún rojo de almadraba, acompañado de aguacate (más omega 3 monoinsaturado como las nueces) y mango, que le da un puntito dulce muy agradable.

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