Cada principio de año hacemos una extensa lista de nuevos propósitos, que rara vez llegan a cumplirse y siempre figura uno, ponerse a dieta. ¿Y sabías que parte del fracaso se debe a que enero es el peor mes para empezar un régimen?  Aunque más que intentar perder peso de forma acelerada, deberíamos plantearnos un estilo de vida más saludable y permanente, febrero es el mejor mes para empezar a olvidarnos de esos kilos extra.

Bodega de los Secretos nos cuenta por qué y algunos trucos para que sea un éxito. También, nos muestra alguna de sus mejores opciones para mantener una alimentación sana y equilibrada todo el año.

En enero es muy probable que sigamos guardando en nuestras despensas sobras de productos y platos muy calóricos que nos hagan caer en la tentación y arruinar nuestro plan.

Tras los excesos navideños, llegan los remordimientos y la impaciencia y podemos caer en la trampa de lasdietas milagro, que no existen, así como los “super-alimentos”, tampoco. La pérdida de peso debe ser la consecuencia de adoptar unos buenos hábitos de vida y no el objetivo para hacer cualquier dieta.

Enero es el mes más frío del año, por lo que pasamos más tiempo libre en casa y podemos llegar a confundir el hambre real con el emocional. Además, apetecen más platos calientes y calóricos y menos frutas y ensaladas.

Cualquier momento del año resulta beneficioso para ponerse a dieta. Pero, lo más acorde para perder los kilos de más pasaría por la modificación de los hábitos. Lo aconsejable es controlar las comidas durante todo el año y no sólo durante fechas concretas.

 5- Consejos para seguir una dieta de forma sana, eficaz y exitosa

1- No saltarnos el desayuno.
Estaremos dejando de tomar nutrientes muy necesarios para afrontar el día con energía y llegaremos con menos hambre y ansiedad al resto de comidas. 

2- Seguir un horario.
Si comemos a las horas a las que estamos acostumbrados evitaremos picar entre horas y ayudaremos al metabolismoa estar más tiempo en funcionamiento y quemando calorías. Además, también es beneficioso adelantar las horas a las que comemos, especialmente las cenas; es bueno contra el insomnio, para controlar los niveles de insulina y por supuesto, para adelgazar. 

3- Consumir alimentos con fibra.
Nos ayudan a tener una mayor sensación de saciedad, lo que nos ayudará a tener menos hambre y, por tanto, a perder peso.

4- Cenar proteínas.
Acompañadas de verduras de bajo índice glucémico. Hay que evitar los hidratos de carbono, que se transforman en grasa.

5- Evitar tóxicos sociales.
Como el alcohol que solo nos aporta calorías vacías e incita a comer grasas e hidratos nada saludables, y el tabaco que genera más ansiedad.

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